
EL VEN Y VERÁS DEL PRE CAMPO BOSCO
Al terminar el mes de agosto, justo cuando el resplandeciente sol comenzaba a calentar la mañana, empezaron a llegar los primeros buses cargados, hasta más no poder, de jóvenes dispuestos a llenarse de Cristo. Todos ellos con los ojos brillantes y con una sonrisa dibujada en el rostro, animados por el entusiasmo de los salesianos, esperaban el momento en el que Cristo, con su voz tenue y penetrante llegase a iluminar su ser, sintiendo así la llamada que antes habían escuchado: “Ven y verás”.
Es así que más de mil jóvenes de Cochabamba, cargados de un cántaro de pasión y de regocijo, se congregaron en el colegio Nuestra Señora de la Paz de las FMA para que juntos, salesianos y salesianas, animadores y jóvenes se llenasen hasta rebosar de la experiencia con Cristo.
Pues en la fresca mañana, después de la impactante bienvenida y la oración vespertina, se expusieron temas de reflexión ofrecidos por las postas: lugares de encuentro con Cristo e intimidad con Él, el itinerario céntrico de los jóvenes, llegando así al clímax del mediodía con la fuente y culmen de la vida cristiana, la Eucaristía, presidida por el P. Miguel Ángel Herrero, sdb., quien con sus impactantes palabras, llevaba a los jóvenes a Cristo, animándoles a que sigan no a una estrella de pasarela, sino a la única Estrella que da el sentido de la vida y que brilla eternamente…
Por la tarde, cuando el majestuoso sol se alzaba a los ojos de los jóvenes, los infaltables juegos salesianos, la música y la hirviente alegría se entremezclaban para dar al ambiente un clima de algarabía juvenil.
Pasadas unas cuantas horas, con el mismo estado jubiloso, los jóvenes, resistentes al cansancio, vislumbraban atónitos la realidad nacional presentada en forma de teatro por los posnovicios salesianos: donde se trató de romper el racismo entre oriente y occidente para luego conformar la Bolivia que soñamos: unida, solidaria y fraterna…
Pero cuando caía el día con resplandor de fuego, todos los jóvenes escuchaban con el corazón las palabras de envío: vayan y hagan partícipes en sus familias, colegios y obras las vivencias que hoy tuvieron con Cristo…
Los jóvenes llamados por Cristo: “ven y verás”, vinieron y vieron, se quedaron con Él, y después fueron a comunicar y compartir lo que habían vivido.
J. LUIS FLORES ESPAÑA.
1 DE SEPTIEMPRE, 2008
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